ENSALADA DE SANDÍA Y QUESO FETA
Cuando el calor del verano se hace presente, no hay nada más gratificante que una ensalada fresca y ligera. La combinación de sandía, queso feta y hierbas aromáticas crea una sinfonía de sabores y texturas que es tan agradable al paladar como a la vista. Esta ensalada de sandía y queso feta no solo es fácil de preparar. También es perfecta como entrante o para acompañar cualquier comida veraniega.
En Codina Foods trabajamos para contar con las mejores marcas y productos del mercado. Por ello, contamos con el mejor queso feta del mundo. Meteora y Olympus son nuestras marcas griegas y nos ofrecen una gran variedad de productos de alta calidad. Desde el tradicional queso feta, pasando por el bio, de cabra e incluso en cubitos.

Preparar la sandía. Cortar la sandía en cubos del tamaño de un bocado y colocarla en un bol grande.
Preparar otros ingredientes. Pelar el pepino, retirar las semillas y cortarlo en rodajas finas. Añadirlo al bol con la sandía.
Después cortar la cebolla roja en juliana fina y agregarla al bol. Por último, hay que desmenuzar el queso feta y añadirlo a la mezcla.
Picar las hojas de menta y albahaca fresca y agregarlas al bol.
Preparar el aderezo. En un pequeño bol, mezclar el aceite de oliva, el jugo de limón y la miel hasta que estén bien combinados. Sazonar con escamas de Sal Maldon y pimienta al gusto.
Mezclar la ensalada de sandía y queso feta. Verter el aderezo sobre la ensalada y mezclar suavemente para asegurar que todos los ingredientes estén bien cubiertos con el aderezo.
Opcional: agregar hojas verdes. Si se desea, añadir un puñado de rúcula o espinacas baby para darle un toque extra de frescura y textura a la ensalada.
Servir. Finalmente, servir la ensalada de sandía y queso feta de inmediato, preferiblemente fría, como entrante o para acompañar.
Consejos para preparar una ensalada de sandía y queso feta
Para disfrutar al máximo de esta ensalada de sandía y queso feta, lo ideal es utilizar una sandía madura, dulce y bien fría. La combinación con el queso feta aporta un contraste de sabores muy agradable, por lo que conviene mantener un equilibrio entre ambos ingredientes y no añadir demasiado aderezo. Puedes preparar la mezcla con antelación, pero es recomendable incorporar la salsa justo antes de servir para conservar mejor la textura de la sandía y el queso. La menta y la albahaca fresca aportan un toque aromático, aunque también puedes experimentar con otras hierbas. Si buscas una ensalada más completa, añade rúcula o espinacas baby. Para un acabado crujiente, unas nueces o almendras también combinan muy bien con el conjunto.
También es importante cortar todos los ingredientes en tamaños similares para que cada bocado combine diferentes sabores y texturas. Si preparas la ensalada para una comida o cena, puedes conservar los ingredientes por separado en el frigorífico y mezclarlos justo antes de llevarla a la mesa. El queso feta puede añadirse desmenuzado o en dados, según la presentación que prefieras. Para potenciar el contraste dulce y salado, la miel del aliño resulta especialmente interesante. Unas gotas adicionales de limón justo antes de servir aportarán frescura y ayudarán a realzar el sabor de la sandía, las hierbas aromáticas y el queso feta.
