PITA RELLENA CON JAMÓN
El pan pita es un clásico mediterráneo que permite rellenos frescos y sabrosos. En esta versión, el jamón serrano se combina con vegetales crujientes y coloridos, logrando un plato ligero, nutritivo y muy vistoso. Ideal para almuerzos rápidos, meriendas o picnics. La presentación es clave: los ingredientes se colocan de forma que sobresalgan del pan, mostrando los colores y texturas. Desde Codina te damos unos tips.

Preparación pita rellena paso a paso
Preparar los ingredientes
- Lava y seca la rúcula o lechuga.
- Lava los tomates cherry y córtalos en mitades.
- Corta el pimiento amarillo en tiras finas.
- Separa las lonchas de jamón serrano en tiras finas y flexibles para que se puedan enrollar dentro del pan.
Abrir y rellenar la pita
- Con cuidado, abre cada pan pita por un lateral para formar un “bolsillo”.
- Rocía un poco de aceite de oliva dentro de cada pita y, si quieres, un toque de sal y pimienta.
- Coloca primero la rúcula o lechuga, creando la base verde y voluminosa.
- Añade los tomates cherry y luego las tiras de pimiento amarillo, distribuyéndolos de manera que queden visibles al abrir la pita.
- Inserta las tiras de jamón serrano, dejando que sobresalgan un poco para que la presentación sea colorida y apetecible.
- Opcional: un toque de ajo picado o albahaca fresca encima para aroma.
Servir y presentar
- Coloca las pitas sobre una tabla de madera o plato rústico.
- Asegúrate de que los ingredientes sobresalgan del pan para que se vea como en la foto: hojas verdes en la base, jamón enrollado en el centro y tomates/pimiento en la parte superior.
- Rocía un hilo de aceite de oliva por encima para un acabado brillante y fresco.
Tip de presentación
Para un efecto aún más profesional, corta la pita diagonalmente y colócala abierta en forma de “V” o ligeramente inclinada para que todos los colores sean visibles. Sirve inmediatamente para que la lechuga y los tomates mantengan su frescura y textura crujiente.
Variantes pita rellena
El pan pita es muy versátil y permite adaptarse a múltiples gustos y temporadas. Puedes variar la base verde usando espinaca, brotes de kale o incluso hojas de radicchio para un toque más amargo y colorido. Si deseas darle un contraste de sabores, añade unas láminas finas de pepino o zanahoria rallada, que aportan frescura y textura crujiente. Para quienes buscan un extra de proteína, se pueden incorporar tiras de pollo a la plancha o garbanzos especiados dentro del relleno. Los tomates cherry se pueden reemplazar por tomates secos hidratados, aportando un sabor más intenso y un toque mediterráneo adicional.
El jamón serrano puede sustituirse por pavo, jamón cocido de calidad o incluso un buen queso curado en tiras finas, manteniendo la combinación de sabores salado-fresco. Para los amantes de las especias, un toque de pimienta negra recién molida o un chorrito de limón encima de la rúcula intensifica los sabores. No olvides que la presentación marca la diferencia: colocar los ingredientes de manera que se vean los colores crea un plato apetitoso y llamativo. Finalmente, acompaña estas pitas con una ensalada ligera o un dip de yogur y hierbas para un almuerzo completo y equilibrado.
