¿Se puede usar kataifi para hacer postres?
¡No solo se puede, sino que es su uso principal y más famoso! De hecho, el kataifi se conoce popularmente como «pasta de hilos» o «cabello de ángel de masa» y es el alma de algunos de los postres más espectaculares de la repostería griega, turca y de Oriente Medio.
La pasta kataifi es, en esencia, la misma masa que la pasta filo, pero elaborada en forma de hilos finísimos. Al hornearse o freírse con mantequilla, esos hilos se entrelazan creando una textura crujiente tridimensional única, que parece un nido de pájaro.
Los postres estrella con kataifi
Si quieres usarlo para postres, estas son las recetas más icónicas en las que brilla:
- Kunafa (o Knafeh). Es probablemente el postre más famoso de Oriente Medio. Lleva una base de queso dulce derretido (tipo mozzarella fresca o akawi), cubierto por una capa generosa de hilos de kataifi tostados y crujientes, todo bañado en un almíbar de agua de rosas o azahar y pistachos picados por encima.
- Pastel Kataifi clásico. Se forman pequeños rollos o «nidos» rellenos de nueces, almendras o pistachos picados con canela. Se hornean bañados en mantequilla derretida y, nada más salir del horno, se les echa un almíbar frío de limón y miel. El contraste crujiente por fuera y jugoso por dentro es increíble.
- Nidos modernos para rellenar. Puedes hornear el kataifi en moldes de magdalenas dándole forma de cuenco. Una vez crujientes y fríos, los rellenas de crema pastelera, trufa de chocolate, lemon curd o una bola de helado de vainilla con frutos rojos.
¿El secreto del éxito? El choque de temperaturas. Al igual que con la pasta filo, para que el kataifi no quede pastoso al echarle el almíbar, la regla de oro es: postre muy caliente + almíbar frío (o viceversa). Nunca las dos cosas calientes a la vez.

