PASTEL DE FRUTAS
La clave del pastel de frutas está en la calidad de la materia prima: frutas deshidratadas que se hidratan hasta casi explotar de sabor, azúcares oscuros que aportan notas de regaliz y una mezcla de especias que perfuman toda la casa. Es el acompañante perfecto para una tarde de té o el protagonista indiscutible de cualquier mesa de celebración.

Maceración del molde y horno. Para que el pastel sea jugoso, debemos hidratar las frutas. En un bol grande, mezcla todas las frutas secas, las cerezas, la ralladura y el zumo de naranja con el brandy. Tapa el bol y deja reposar al menos 12 horas. Este paso es innegociable si buscas una textura profesional.
Preparación del molde y horno. Precalienta el horno a 140°C (calor arriba y abajo). Forra el molde con doble capa de papel de hornear; esto protege el pastel durante su larga cocción.
Batido de base. En un robot de cocina o con varillas eléctricas, bate la mantequilla con el azúcar Dark Muscovado de Billington’s. Verás que, a diferencia del azúcar común, este aporta una textura densa y un aroma a caramelo profundo. Bate hasta obtener una crema suave. Añade los huevos uno a uno, batiendo bien tras cada adición.
Incorporación de secos. Tamiza la harina con las especias y la levadura. Incorpórala a la mezcla anterior junto con la almendra molida usando una espátula, realizando movimientos envolventes para no perder aire.
El toque frutal. Añade toda la mezcla de frutas maceradas (incluyendo el líquido sobrante si queda algo) a la masa. Mezcla con paciencia hasta que cada trozo de fruta esté bien cubierto de masa.
Horneado lento. Vierte la mezcla en el molde y alisa la superficie. Hornea durante 3 horas o 3 horas y media. A partir de las 2 horas, si ves que se dora demasiado, cúbrelo con papel de aluminio. Estará listo cuando al insertar un palillo, este salga limpio.
Consejos de Codina para hacer pastel de frutas
- "Alimentar" el pastel. Una vez frío, pincha la superficie con una brocheta y vierte un par de cucharadas de brandy. Repite esto cada semana si decides guardarlo durante un mes; el sabor se volverá increíblemente complejo.
- El azúcar es clave. Usa el azúcar más oscuro que encuentres. El azúcar moscovado no solo endulza, aporta una humedad y un color ámbar profundo que el azúcar blanco jamás lograría.
- Conservación. Envuélvelo en papel de hornear y luego en papel de aluminio. Guárdalo en un lugar fresco y seco (no en la nevera). Este pastel es como un buen vino: mejora con la edad.
