GYOZAS DE POLLO JAPONESAS
Las gyozas de pollo japonesas son crujientes por fuera y jugosas por dentro, combinan a la perfección la carne de pollo con col china y especias aromáticas. Te enseñamos paso a paso cómo lograr unas gyozas perfectas, listas para impresionar a tus comensales.
En Codina Foods como distribuidores gourmet, contamos con una gran selección de marcas que posibilitan realizar recetas únicas. En este caso, con Eurasie Frères y sus productos estrella como las pastas de gyozas y la de wanton. Puedes crear elaboraciones como las que ahora te comentaremos.

Preparar el relleno en un bol grande y mezclar la carne de pollo picada, la col china, los cebollines, el ajo y el jengibre.
Agregar la salsa de soja, el aceite de sésamo, el azúcar, la sal y la pimienta. Mezclar con la carne de pollo y la col hasta que todos los ingredientes estén bien combinados.
Colocar una pequeña cantidad del relleno en el centro de cada porción de masa para hacer las gyoza de pollo japonesas.
Humedecer los bordes de la masa con agua usando un dedo. Después doblar la masa por la mitad sobre el relleno para formar una media luna y presionar los bordes para sellar. Además, puedes hacer pliegues en los bordes para darle un toque más tradicional.
Una vez hecho todos estos pasos, hay que calentar una sartén grande antiadherente a fuego medio-alto y añadir una pequeña cantidad de aceite vegetal.
Después colocar las gyozas de pollo japonesas en la sartén con la parte plana hacia abajo. Asegurándose de que no se toquen entre sí para que no se peguen. Hay que cocinar las gyozas de pollo japonesas durante 2-3 minutos o hasta que el fondo esté dorado y crujiente.
Añadir 1/2 taza de agua a la sartén y taparla para cocer al vapor las gyozas de pollo japonesas. Dejarlas cocinando durante unos 5-7 minutos o hasta que el agua se haya evaporado y las gyozas estén cocidas por completo.
Por último, para preparar la salsa hay que mezclar en un bol pequeño la salsa de soja, el vinagre de arroz y el aceite de sésamo. Si deseas un toque picante, hay que añadir una pizca de ají en hojuelas.
Consejos de Codina para preparar gyozas de pollo perfectas
Preparar gyozas de pollo japonesas en casa es más sencillo de lo que puede parecer. La clave está en cuidar algunos detalles durante el relleno, el sellado y la cocción para conseguir una masa crujiente por debajo y tierna en el resto.
No sobrecargues la masa
Uno de los errores más habituales es añadir demasiado relleno. Coloca una pequeña cantidad en el centro de cada oblea y deja suficiente espacio alrededor para poder cerrarla correctamente. Si la masa queda demasiado llena, será más difícil sellarla y puede abrirse durante la cocción.
Sella bien las gyozas
Humedece ligeramente los bordes de la masa con agua antes de doblarla. Presiona bien para que queden completamente cerrados. Si quieres conseguir un acabado más tradicional, puedes formar pequeños pliegues en uno de los lados. Además de mejorar su presentación, un buen sellado ayuda a mantener el relleno en su interior.
Consigue una base dorada y crujiente
Para conseguir esa textura característica, coloca las gyozas con la parte plana en contacto con una sartén antiadherente ligeramente engrasada. Es importante que no estén demasiado juntas para evitar que se peguen entre ellas. Cocinarlas primero durante unos minutos permite conseguir una base dorada antes de añadir el agua.
Combina fritura y vapor
El secreto de unas buenas gyozas está en combinar dos métodos de cocción. Primero se dora la parte inferior y después se añade agua y se tapa la sartén para que el vapor termine de cocinar la masa y el relleno. Cuando el agua se haya evaporado, estarán listas para servir.
Prepara una salsa equilibrada
Una salsa sencilla de soja, vinagre de arroz y aceite de sésamo es suficiente para acompañar estas gyozas. Si buscas un resultado más intenso, puedes incorporar unas hojuelas de chile. Lo ideal es servir la salsa aparte para que cada comensal pueda añadir la cantidad que prefiera.
Con estos consejos, podrás preparar unas gyozas de pollo caseras con una textura crujiente, un relleno jugoso y todo el sabor de la cocina japonesa.
