HOJA DE BRICK CON HUEVO
La hoja de brick con huevoes un plato tradicional del Norte de África, especialmente popular en Túnez. Su nombre significa literalmente “hoja de brick con huevo”. Consiste en un huevo entero envuelto en una fina hoja de masa llamada brick, similar a la masa filo, que se fríe hasta que queda dorada y crujiente por fuera, mientras el huevo permanece jugoso por dentro.
Se suele servir recién hecho, acompañado de hierbas frescas, atún, patata o incluso alcaparras, dependiendo de la región o del gusto personal.

Preparación hoja de brick con huevo
Preparar la hoja de brick. Extiende la hoja de brick JR sobre una superficie limpia.
Colocar el huevo. Casca el huevo en el centro de la hoja de brick y salpimienta al gusto. Si usas ingredientes adicionales, como atún o hierbas, colócalos alrededor del huevo.
Doblar la hoja. Repliega los bordes de la hoja de brick sobre el huevo formando un paquete bien cerrado (cuadrado o triangular). Asegúrate de que el huevo no se escape durante la cocción.
Freír. Calienta aceite en una sartén a fuego medio. Coloca la brick con cuidado y fríe unos 2–3 minutos por cada lado, hasta que esté dorada y crujiente.
Escurrir y servir. Saca la brick y colócala sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite. Sirve caliente, con un chorrito de limón y, si deseas, una ensalada fresca.
Consejos y variaciones
Para lograr que tu hoja de brick con huevo quede perfecta, hay varios detalles prácticos que conviene tener en cuenta. Primero, el manipulado de la hoja de brick: es muy delicada, por lo que conviene trabajar con rapidez y mantenerla cubierta con un paño húmedo mientras no se use, evitando que se seque y se rompa. Al colocar el huevo, puedes optar por hacerlo entero o ligeramente batido, según prefieras que la yema quede líquida o más cremosa y uniforme dentro del envoltorio.
En cuanto a la cocción, si eliges freír el brick, utiliza un aceite limpio y a temperatura media-alta para que se dore de manera uniforme sin absorber exceso de grasa. También puedes hornearlo para una opción más ligera: pincela las hojas con un poco de aceite o mantequilla derretida antes de hornear y obtendrás un resultado crujiente y dorado.
Respecto a las variaciones, este plato es extremadamente versátil. Puedes añadir al huevo ingredientes como queso rallado, jamón, hierbas frescas, espinacas o atún, creando combinaciones que se adapten a distintos gustos o incluso a lo que tengas en la despensa. Para una versión más aromática, prueba con un toque de pimentón, comino o pimienta negra recién molida dentro del relleno. Incluso se puede transformar en una opción dulce si sustituyes el huevo por una mezcla de crema pastelera y frutas.
Finalmente, la presentación puede marcar la diferencia. Desde Codina aconsejamos servir los bricks recién hechos, calientes y dorados, acompañados de un chorrito de limón o una salsa ligera de yogur. Coloca sobre una ensalada fresca o verduras salteadas para completar el plato y darle un toque mediterráneo. También puedes cortarlos en triángulos pequeños como aperitivo o tapa, ideales para compartir en reuniones o celebraciones. Este sencillo detalle eleva un plato tradicional a una preparación elegante y visualmente atractiva, perfecta para cualquier ocasión.
