BAGHRIR CRUJIENTE CON JAMÓN Y QUESO
El baghrir crujiente es una reinterpretación moderna y creativa del clásico croque-monsieur francés, donde el pan tradicional se sustituye por los baghrirs, también conocidos como “crêpes de mil agujeros”

Preparación del baghrir crujiente. Para comenzar, es importante trabajar correctamente los baghrirs. Se recomienda calentarlos ligeramente en una sartén antiadherente con un poco de mantequilla hasta que pierdan su humedad superficial y adquieran una textura más estable. Este paso es clave para lograr que, posteriormente, puedan dorarse sin romperse y alcanzar ese punto crujiente característico.
Montaje del croque. Coloca un baghrir como base sobre la sartén o una superficie de trabajo. Añade una loncha de queso, una capa de jamón cocido y otra de queso para potenciar la cremosidad y el fundido interior. Cubre con otro baghrir, presionando ligeramente para compactar la estructura sin aplastarla en exceso. El objetivo es conseguir un interior jugoso y fundente, equilibrado con una superficie más firme.
Cocinado y punto crujiente. Cocina el conjunto en una sartén caliente con un poco de mantequilla o en horno precalentado a 180 ºC. El tiempo de cocción debe ser suficiente para que el queso se derrita completamente y el exterior del baghrir adquiera una textura ligeramente dorada y crujiente. Es importante controlar el fuego para evitar que se queme la superficie antes de que el interior esté perfectamente fundido.
Acabado opcional. Para una versión más elaborada, se puede añadir un huevo a la plancha encima del baghrir crujiente una vez terminado, aportando cremosidad extra. También es posible cubrirlo con una fina capa de bechamel antes de un ligero gratinado para intensificar su carácter gourmet.
Consejos de elaboración
El equilibrio es fundamental en esta receta. El baghrir debe mantener parte de su esponjosidad interior, pero con una base ligeramente sellada que permita obtener el efecto crujiente sin perder jugosidad.
Evitar excesos de salsa o ingredientes líquidos ayudará a conservar la estructura. Además, trabajar con mantequilla en lugar de aceites neutros aporta un sabor más rico y una mejor caramelización.
Presentación
El baghrir crujiente se puede servir en formato individual o cortado en porciones triangulares, similar a una pizza gourmet. Se recomienda acompañarlo con una ensalada fresca de hojas verdes, rúcula o brotes tiernos, que aporten frescor y equilibrio al conjunto.
Es una opción ideal para brunchs modernos, menús de restauración informal o propuestas de catering creativo.
Variaciones
- Versión vegetariana: sustituir el jamón por verduras asadas como calabacín o berenjena.
- Versión intensa: incorporar queso azul o cheddar curado para un sabor más potente.
- Versión gourmet: añadir aceite de trufa o champiñones salteados.
El baghrir crujiente demuestra cómo una base tradicional puede transformarse en un plato completamente nuevo gracias a pequeños ajustes en técnica y combinación de ingredientes, manteniendo la sencillez pero elevando la experiencia final.
Baghrir crujiente: reinventado con toque gourme
El baghrir crujiente es una reinterpretación moderna y creativa del clásico croque-monsieur francés, donde el pan tradicional se sustituye por los baghrirs, también conocidos como “crêpes de mil agujeros”. Si quieres conocer más sobre esta receta u otras, puedes ver nuestras recetas.
